Chopard

October 31, 2022

L.U.C Full Strike "Día de los Muertos"

Desde hace varios años Chopard Manufacture rinde homenaje de forma constante a la cultura mexicana a través de una edición de relojes especialmente dedicada a la celebración del Día de los Muertos. Fabricado en un ejemplar único, el nuevo modelo L.U.C Full Strike ‘Día de los Muertos’ de oro ético blanco de 18 quilates está completamente grabado a mano con detalles ennegrecidos en todo el conjunto de su caja y de su bisel y se viste de una esfera negra adornada con la emblemática calavera.

Además, está equipado con el calibre L.U.C 08.01-L con el que Chopard Manufacture da testimonio desde 2016 de su perfecto dominio del mecanismo de repetición de minutos. La pureza y la claridad de sus timbres de zafiro con un sonido único en el mundo fueron premiados en 2017 con la Aguja de Oro del Gran Premio de la Relojería de Ginebra. Ahora los martillos han sido ennegrecidos para completar la estética oscura y elegante de esta edición especial. La exitosa fusión entre la reina de las complicaciones con un diseño tan original está acreditada por el prestigioso Punzón de Ginebra. El modelo L.U.C Full Strike ‘Día de los Muertos’ revela así esta otra faceta de la colección L.U.C: su capacidad para sorprender y para llevar a la Alta Relojería hacia nuevos límites. 

Una vez más Chopard dedica una pieza única de Alta Relojería al gran salón mexicano de la relojería, el SIAR. Inspirado en el ‘Día de los Muertos’ y en su imaginario gráfico único en el mundo, Chopard Manufacture fusiona el tema estético de la calavera con su reloj de repetición de minutos. Celebración popular, alegre, llena de vida y de ruido, el ‘Día de los Muertos’ encuentra un eco perfecto en el modelo L.U.C Full Strike: a la música de esta fiesta responde la melodía de una repetición de minutos única en su género. 

La audacia del diseño

Con esta ejecución rica en símbolos y llena de respeto por las tradiciones, el reloj L.U.C Full Strike hace gala de una inventiva y una exclusividad donde fondo y forma se entremezclan. La personalidad totalmente mexicana del modelo L.U.C Full Strike ’Día de los Muertos’ se observa, para empezar, en su excepcional esfera, que se apropia ingeniosamente de los elementos visibles del movimiento para transformarlos en elementos gráficos. Así, los martillos ennegrecidos de la repetición de minutos delimitan el ojo izquierdo. Además, el regulador de inercia que define el ritmo de la sonería contribuye a la simetría de la cabeza del muerto dibujando el contorno del cráneo, mientras que el indicador concéntrico de la reserva de la marcha adquiere la forma del segundo ojo. Y, por último, los grabados de la caja y del bisel de oro ético blanco de 18 quilates realizados a mano y que destacan por su revestimiento de rodio negro completan un conjunto dedicado a esta fiesta de los Muertos que celebra, ante todo, la vida y la eternidad. 

Una iniciativa artesanal

Chopard se mantiene fiel a un principio de creación que se encuentra en todas sus piezas únicas con gran complicación. Toda la caja, su carrura y sus asas han sido grabadas por las manos artísticas de un artesano especializado de los talleres. Los motivos se inspiran en la iconografía de la calavera, surgida del sincretismo entre las tradiciones ancestrales mexicanas y el catolicismo. Ni un milímetro cuadrado ha quedado sin trabajar por el buril y el cincel que han dejado una impronta creada a base de cráneos, guitarras, flores y esqueletos. Un cuidado excepcional aportado a los acabados que, asociado a la precisión y a la buena factura del movimiento, le han valido al reloj L.U.C Full Strike ’Día de los Muertos’ el reconocimiento del prestigiosísimo Punzón de Ginebra.

La esfera también es objeto de un tratamiento especial. Su base es de oro blanco con guilloché en las partes exteriores. Después se ha grabado por medio de la técnica del champlevé para que los contornos de la cabeza de muerto, su bigote, su nariz, todos sus tatuajes y la firma L.U.Chopard queden en relieve. Entonces el resto de la superficie se cubre con una laca de color negro. Y, por último, se aplican los últimos toques colocando unas placas de nácar que forman la sonrisa desdentada de la calavera. 

Un sonido cristalino único en el mundo

Tan sofisticado por dentro como por fuera, el reloj L.U.C Full Strike ‘Día de los Muertos’ late al ritmo de un movimiento excepcional puesto a punto por Chopard Manufacture en 2016. El L.U.C 08.01-L es un movimiento mecánico de repetición de minutos que da las horas, los cuartos y los minutos con un sonido eterno tan puro como el cristal. Lo cierto es que el cristal que protege la esfera y los timbres que dan la hora por vía sonora forman una única pieza. Realizado en una sola pieza, en un bloque de zafiro sin soldaduras, ni tornillos, ni cola, ofrece al reloj una intensidad sonora única. Esta construcción, de una sonoridad inalterable todavía inigualada, ha sido objeto de una de las numerosas patentes registradas por Chopard a lo largo de las quince mil horas necesarias para la concepción del calibre L.U.C 08.01-L. Además, en 2017, el Gran Premio de Relojería de Ginebra reconoció esta proeza concediendo la Aguja de Oro al modelo L.U.C Full Strike de oro rosa. 

Un sistema de desembrague del pulsador de la sonería patentado

Las repeticiones de minutos están naturalmente expuestas al riesgo de rotura en caso de mala manipulación. A fin de ofrecer al portador de un reloj L.U.C Full Strike una experiencia de uso perfecta, el movimiento ha sido objeto de numerosos desarrollos que protegen su funcionamiento. Cuando una sonería se vuelve a accionar mientras todavía se encuentra en funcionamiento algunas de las piezas se pueden romper. Para evitar este riesgo el calibre L.U.C 08.01-L está provisto de un sistema de desembrague del pulsador de la sonería. Cuando el reloj suena, este pulsador se pude accionar a voluntad sin que ello tenga un impacto sobre el movimiento porque se encuentra desconectado. Esta ingeniosa característica es objeto de una solicitud de patente presentada por Chopard.  

Una perfecta estabilización del sonido

Cuando la palanca de desencadenamiento de una repetición de minutos no se ha accionado a fondo la sonería puede ser incompleta y la lectura sonora de la hora imprecisa. Por eso el calibre L.U.C 08.01-L dispone de un barrilete aparte dedicado a la sonería. Almacena la energía suficiente para doce sonerías completas de la hora más larga, es decir, los 32 toques que se oyen a las 12h59 (doce para las horas, dos veces tres para los cuartos de hora y catorce veces para los minutos restantes). Si la energía del barrilete es insuficiente para dar todos estos golpes, la sonería no se desencadenará. En cuanto al resto, la intensidad constante de cada golpe sobre los timbres está garantizada por este barrilete aparte. Y, por último, el máximo de la perfección: las unidades de tiempo que no suenan se saltan. Por ese motivo, el reloj L.U.C Full Strike no hace una pausa silenciosa entre las horas y los cuartos, ni entre los cuartos y los minutos. Al contrario, los encadena cualquiera que sea la hora. 

La reserva de la sonería del movimiento se indica mediante la aguja más larga situada a las dos horas sobre el ojo izquierdo de la calavera en el contador graduado sobre el que se encuentra una campana. En el mismo espacio, sobre una escala de lectura situada a su lado, una aguja ligeramente más corta indica la reserva de la marcha del movimiento, que es de 60 horas.