26 ENERO 2022

Nuevo reloj ultraplano L.U.C Flying T Twin de Chopard Manufacture

Reloj de edición limitada a 50 ejemplares de oro ético blanco

En sus 25 años de existencia, Chopard Manufacture ha demostrado constantemente su incesante búsqueda de innovación y excelencia, de las que ha dado amplia muestra en el desarrollo de su tourbillon volante automático mecánico L.U.C Calibre 96.24-L.

Desde 2019 este movimiento ha impulsado unas cuantas series limitadas de la colección de relojes L.U.C con sutiles interpretaciones creadas para los devotos de la alta relojería. Con solo 3,30 mm de grosor y equipado con la Tecnología Chopard Twin, basada en dos barriletes superpuestos y un microrrotor de 22 quilates, el calibre L.U.C 96.24-L garantiza 65 horas de reserva de la marcha. Certificado por el Control Oficial Suizo de Cronometría, máxima garantía de la atención que se ha concedido a la precisión, tan importante para Chopard, este calibre excepcional equipa a partir de ahora el nuevo reloj ultraplano L.U.C Flying T Twin de oro blanco ético. Testimonio, una vez más, del especial cuidado que Chopard concede a los detalles, cada componente está adornado con Côtes de Genève.

Tan bello por dentro como por fuera

Uno de los relojes con tourbillon más estrechos del mercado, el reloj de lujo L.U.C Flying T Twin se distingue por su extraordinario aspecto. Tan bello por dentro como por fuera, con su diseño sobrio y clásico, esta pieza excepcional, de tan solo 3,30 mm de grosor, es uno de los relojes con tourbillon volante más estrechos del mercado. Está dotado de una esfera azul realizada mediante tratamiento galvánico y adornada con un motivo de nido de abeja de oro en guilloché a mano, un guiño al primer logotipo de Louis-Ulysse Chopard, que simboliza un panal. Un sutil motivo en espiral adorna la vuelta de horas marcada con unos discretos índices rodiados. Con una abertura de gran diámetro a las 6 horas que ofrece una visión directa a través del movimiento, la ligereza del tourbillon volante se ha utilizado para crear un efecto de transparencia y de profundidad, mientras que el segundero pequeño aparece sobre la jaula del tourbillon. Una correa de cuero de aligátor azul cosida a mano y forrada de cuero de aligátor coñac aporta el último toque de elegancia a la atractiva estética y las proezas técnicas de este reloj que confirma la obtención del prestigioso sello de calidad del Punzón de Ginebra.