Chopard

Carlos
Artesano Maestro Engastador

Una creación de Alta Joyería no podría existir sin las piedras preciosas que le confieren brillo, luz, color y, sobre todo, un valor extraordinario. Y estas mismas gemas no pueden convertirse en una joya sin una estructura subyacente. Para que den lo mejor de sí mismas se deben engarzar de la forma más sutil posible. El engaste es también una forma de escultura, un efecto de altorrelieve que surge de unos materiales nobles como el oro o el platino que han sido sometidos a un delicado trabajo para desempeñar la función de sostener la gema en su sitio.

Carlos, el Artesano Maestro Engastador, es un mago que trabaja en una zona especial de los talleres de Alta Joyería de Chopard. Es capaz de combinar las piedras con oro, platino o titanio, sin que nadie sea realmente consciente de cómo lo hace... Los metales preciosos se dedican a servir a estas gemas, apoyándolas y magnificándolas, quedando así unidos de manera inextricable. La alianza entre ambos se sella por medio de unos prismáticos en el silencio de un taller en Ginebra. Operaciones que se repiten sin cesar y que, sin embargo, son siempre diferentes, ya que cada piedra exhibe con orgullo su singularidad. Los engastes y los conjuntos de Alta Joyería que llevan la firma de Chopard pasan por las manos de este artista cuyo corazón se acelera al ver y tocar las piedras preciosas.

El engaste es un arte que requiere paciencia, cuidado meticuloso y autocontrol. Precisamente las cualidades adquiridas por Carlos a lo largo de sus muchos años de experiencia. Cuando se trata de piedras de frágil belleza, una esmeralda de varias decenas de quilates o una turmalina Paraíba cuyo color azul rivaliza con el de las lagunas, se necesita el tipo de destreza que sólo se adquiere tras décadas de entrenamiento para poder engarzarlas sin apretar demasiado. Una presión excesiva puede hacer añicos la gema. Al contemplar joyas de lujo adornadas con piedras preciosas y semipreciosas uno puede caer en la tentación de dar por sentada su belleza. Sin embargo, por invisible que sea el trabajo de engaste, en realidad lo que se está viendo es la obra de un virtuoso.

"Al fin y al cabo, el engaste es el arte de dominar los extremos: oscilar entre el soporte sólido y el abandono despreocupado, entre la fuerza y la ligereza. Es una paradoja exquisita".

Carlos, Artesano Maestro Engastador

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